Carta abierta al presidente electo
Colaboración de EGD Rolando Giménez Mosca (Distrito 4800)
Es la carta que la Escuela mandaba a cada presidente electo antes de su seminario de capacitación. Pone el cargo en su lugar: no se trata de brillar, sino de abrir caminos para que sirvan los demás.
Hoy la Escuela de Instrucción Rotaria pone en marcha una experiencia piloto que, si todos colaboramos, solo distribuyendo las clases entre los presidentes electos de nuestros clubes, estaremos marcando un hito en la historia de nuestra institución. Este hito es lograr que el presidente electo de nuestro club llegue motivado y con algunos conocimientos más al Seminario de Aprendizaje para Presidentes Electos de Club. Se ha alterado el orden de las clases y en esta primera hemos invitado como «maestro virtual» al EGD del Distrito 4800 Rolando Giménez Mosca, cuya clasificación está ligada a la educación. Rolando lleva escritos ocho libros sobre Rotary, sobre la historia del Distrito 4800 y sobre la historia de sus clubes. Rolando les envía una carta abierta a los presidentes electos.
Carta abierta al presidente electo
Amigo presidente:
Lo que paso a decirle es producto de la experiencia propia y ajena. Hace tiempo ya he tenido simultáneamente el honor y la responsabilidad de ser elegido por mis compañeros para conducir durante un año los destinos de mi club, y posteriormente a ello he acompañado a los nuevos presidentes apoyándolos con lo mejor de mí. ¿Y qué he logrado? Amigos, muchos y buenos amigos con los que sigo compartiendo los mejores ideales rotarios tras una misma comunión de sentimientos de amistad, servicio y tolerancia. Usted tiene ahora la oportunidad de hacer amigos sirviendo a Rotary.
Muy posiblemente usted ya esté sintiendo el peso de tamaña, pero también hermosa, carga. Y es bueno que así sea, porque ello está indicando que ha tomado con la debida seriedad el desafiante compromiso de convertirse en el líder de líderes en su club.
¿Piensa que otros estarían en mejores condiciones que usted para el desempeño del cargo de presidente? ¿Siente que se le presentan frecuentes dudas respecto a si podrá satisfacer tantas expectativas en el mundo rotario y si sabrá elegir adecuadamente a sus colaboradores para llevar a buen puerto los objetivos, programas y planes de servicio? Muy posiblemente esas y otras preguntas lo visitarán con frecuencia en sus voluntarios insomnios mientras se prepara con sus mejores afanes para hacer de su club, en su año, lo que los demás amigos esperan de usted.
Y por cierto que lo hará, y seguramente muy bien, porque lo acompañarán en su año de liderazgo muchos amigos enamorados de Rotary y de su formidable obra. Eso sí, no olvide jamás que usted es el líder mayor y que su preparación le hará saber que no debe preocuparse por brillar, sino por alumbrar caminos de servicio.
Le aseguro que no se sentirá solo, y en cada rotario encontrará el cruzado que también está inspirado por la misma esperanzada fe del ideal común.
Me tomo la libertad de pedirle, amigo presidente, que desde hoy sea su libro de cabecera el Manual de Procedimiento, en su edición más reciente, y también, salvando las obvias diferencias y distancias, que él sea su biblia rotaria de permanente consulta.
Todo lo que usted necesita conocer a fondo para ser un excelente presidente de su club lo encontrará en ese Manual, y le pido, por el bien de todos, que los capítulos referidos al club rotario, los Estatutos Prescritos a los Clubes Rotarios y el Reglamento que se recomienda a los clubes, sean de su constante lectura. Y lo que no encuentre y esté necesitando saber para solucionar algún problema, muy seguramente lo encontrará en la experiencia de los presidentes del club que estuvieron sirviendo antes que usted. Además, no se sienta disminuido si algo no sabe y necesita preguntar, puesto que no existe ningún rotario que sepa todo sobre Rotary ni tampoco ninguno que no sepa algo que pueda enseñar a los demás rotarios.
Y finalmente le dejo mi mejor experiencia como expresidente de club: sea generoso consigo mismo y con los demás rotarios, y no vacile nunca en usar las palabras mágicas que todo lo pueden y que son:
Perdón, por favor y gracias.
Rolando Giménez MoscaPresidente del RC de Santiago del Estero 1981-1982EGD 480, 1988-1989
Qué actualizamos y por qué
El texto de arriba ya está corregido con las reglas de Rotary de hoy. Estos son los cambios respecto del original, porque quedaron viejos o porque Rotary los modificó.
Decía: «…llegue motivado y con algunos conocimientos más al PETS (Seminario de Capacitación para Presidentes Electos)».
Ahora dice: «…al Seminario de Aprendizaje para Presidentes Electos de Club».
Rotary le cambió el nombre al seminario (en el Código de Normas figura con la sigla PELS). Además, hoy ir es obligatorio: el presidente electo que no asiste, y no tiene dispensa del gobernador electo, no puede asumir.
Fuente: Reglamento de RI (2025), sección 15.020; Estatutos Prescritos a los Clubes Rotarios (junio de 2025), art. 11, secc. 5(c)Decía: «…sea su libro de cabecera el Manual de Procedimiento…».
Ahora dice: «…el Manual de Procedimiento, en su edición más reciente…».
El Manual se reedita cada tres años, después de cada Consejo de Legislación. La edición vigente es la de 2025; las anteriores tienen reglas que ya cambiaron.
Fuente: Código de Normas de Rotary, sección 49.030Decía: «…que el capítulo 1, referido al club rotario, sea de su constante lectura».
Ahora dice: «…que los capítulos referidos al club rotario, los Estatutos Prescritos a los Clubes Rotarios y el Reglamento que se recomienda a los clubes, sean de su constante lectura».
En la edición 2025 del Manual, el capítulo 1 son los «Principios rectores». Lo que rige al club está en el capítulo 5 (Estatutos Prescritos, obligatorios) y en el capítulo 6 (Reglamento recomendado, que cada club adapta).
Fuente: Manual de Procedimiento 2025, índice
Quién fue Rolando Giménez Mosca
Nació en La Banda. Se recibió de maestro en la Escuela Normal «Dr. José Benjamín Gorostiaga» de esa ciudad y de profesor en Letras en Córdoba. Su clasificación rotaria era la educación.
Hizo toda la carrera docente: profesor, regente de estudios, vicerrector y rector. Fue secretario del Consejo General de Educación, subsecretario de Cultura y Educación, y el primer secretario de Estado de Educación y Cultura de Santiago del Estero. Condujo el primer programa educativo de la televisión santiagueña y escribió durante un año un artículo diario en El Liberal.
Presidió dos veces el Rotary Club de Santiago del Estero, en 1981-82 y en 2005-06. En su primera presidencia impulsó la creación del Rotary Club Autonomía. Fue gobernador del Distrito 480 en 1988-89 y representó al Distrito 4800 en el Consejo de Legislación de 1992. En el distrito fue el primer instructor distrital y presidió el Comité del Centenario. Fue socio fundador del Ateneo de Estudios Rotarios. Hoy el club pertenece al Distrito 4851.
Publicó doce libros, diez de ellos sobre Rotary: Reseña histórica del rotarismo en el Noroeste Argentino (1995), Rotario, quiero decirte (1997), Decíamos ayer (1998), ¡Esto es Rotary! (1999), Rotary 2000 e Historia del Jockey Club de Santiago del Estero (2000), Historia de los clubes rotarios santiagueños (2001), las historias de los Rotary Club de Tafí Viejo, Concepción y Juan B. Alberdi (2002), Un siglo sirviendo al mundo (2005) y Mi tríptico rotario (2007).
El XXXIII Instituto Rotario, realizado en Salta en 2007, llevó su nombre; para esa ocasión escribió Mi tríptico rotario.
Fuentes: Rolando Giménez Mosca, Mi tríptico rotario (2007), «Rolando Giménez Mosca» y «Libros del autor»; Vida Rotaria n.º 491 (noviembre-diciembre de 2020), «Escritores Rotarios del Centenario».
Analfabetismo rotario
Clase del 20 de julio de 2005
Rolando la escribió en julio de 2005, cuando asumía por segunda vez la presidencia del club, para abrir el cuarto año de la Escuela. Es el mismo tema de su carta: el presidente, y cada socio, tienen que conocer Rotary para servir bien. Se reproduce como la escribió; el único dato de época es que en 2005 Rotary dedicaba julio a la alfabetización, y hoy lo hace en septiembre, Mes de la Educación Básica y la Alfabetización.
Cuando necesito hablar o escribir, como en este caso, sobre un tema importante al que me parece que no se le ha dado la trascendencia que realmente tiene, acostumbro buscar refugio inicial en el diccionario, que me brinda, sabiamente, la definición de lo que yo debo definir a continuación y que, lamentablemente, aún no lo sé muy bien.
Y digo esto porque el director de la Escuela de Instrucción Rotaria y del Seminario Virtual sobre el Plan de Liderazgo en el Club me ha pedido que, como nuevo presidente del Rotary de Santiago del Estero, que los auspicia, haga la introducción con un editorial referido al analfabetismo rotario, lo que hago con suma complacencia.
Ello tiene por base el hecho de que la Escuela comienza su cuarto año de fructífera acción instructiva, que coincide con el inicio del período rotario 2005-2006, y que nos encontramos en el mes fijado por Rotary International para promover en el mundo el programa de la alfabetización.
De acuerdo con ello es que comienzo repitiendo lo que nos dice la Real Academia Española:
«Alfabetizar: enseñar las primeras letras, instruir».
Real Academia Española
La inquietud de viejo docente me llevó a buscar inmediatamente el extremo opuesto de lo recientemente definido, y me encontré recordando que analfabetismo es la falta completa de instrucción e ignorancia absoluta.
Si es verdad aquello que dice que la fe y la educación hecha cultura nos abren el mundo de la esperanza para vivir mejor, entonces todo cuanto se haga para que los seres que habitan nuestro viejo y generoso planeta sean felices, bienvenido será.
Sabemos que se puede vivir sin fe y también sin educación, y ello lo vemos casi a diario a nuestro alrededor; pero, me pregunto, ¿será posible vivir bien y felices sin ellas? ¡Por supuesto que no! Y ahí está precisamente la labor educativa de nuestra madre institución, que nos da permanentes motivaciones inspirativas para que los rotarios seamos medios válidos para ayudar a los que no tienen fe a que la busquen, y a los que son analfabetos para que encuentren la gracia del saber aprendiendo lo necesario para ser felices.
Es verdad que podemos ser instruidos y cultos y aun así saber que somos dueños de una dimensión inconmensurable de cosas que ignoramos. Y los rotarios, ¿sabemos todos lo que necesitamos conocer de Rotary para ofrecer permanentes testimonios de dación de tiempos y capacidades en beneficio de nuestras comunidades y de sus gentes? Estoy seguro que sí los hay, pero no en número que a Rotary bien satisfaga, y todo cuanto en ese sentido se haga será, por cierto, altamente positivo, y ello sumará un nuevo y grato acontecer en el ya frondoso prestigio rotario.
En sentido lato, todos nosotros somos Rotary, y en mi club seguimos sintiendo la necesidad de brindar la posibilidad de conocer y aprender más a todos aquellos que sienten y viven la realidad del mundo maravilloso del servicio rotario. Es por ello que les ofrecemos nuestra Escuela de Instrucción Rotaria, que ha alcanzado ya dimensión internacional, como así también nuestro Seminario Virtual del Plan de Liderazgo en el Club, que comienza a brindarse desde ahora para que los rotarios seamos lo que Rotary espera de nosotros.
Es un gran esfuerzo del director y de sus colaboradores, y como en Rotary nunca estamos solos es que les pido que nos hagan llegar sus colaboraciones, lean sus artículos, apliquen sus enseñanzas y vivan en plenitud la maravillosa intención de ser cada vez mejor rotario.
La invitación está formulada. Esperamos su respuesta.
EGD Rolando Giménez MoscaPresidente RC Santiago del Estero 2005/06
Ideas clave
- La Escuela busca que el presidente electo llegue motivado y con más conocimientos al Seminario de Aprendizaje para Presidentes Electos de Club.
- El presidente es líder de líderes: no debe preocuparse por brillar, sino por alumbrar caminos de servicio.
- El Manual de Procedimiento, y en especial los Estatutos Prescritos y el Reglamento recomendado, debe ser su libro de cabecera.
- Nadie sabe todo sobre Rotary: preguntar a los expresidentes no disminuye a nadie.
Para conversar con tu junta
- ¿Qué dudas te genera, o te generó, asumir la presidencia de tu club?
- ¿Cómo aprovecha tu club la experiencia de sus expresidentes?
- ¿En qué momentos del año rotario hacen falta las palabras «perdón, por favor y gracias»?
Tu tarea de esta semana
Hacé una lista de tres expresidentes del club e invitá a cada uno a un café. Preguntales una sola cosa: «¿Qué harías distinto si empezaras tu año mañana?». Anotá las respuestas.
Comprobá lo que leíste
Tres preguntas, sin nota. Al contestar ves la explicación.
1. Según la carta, ¿cuál debería ser el libro de cabecera del presidente?
2. ¿Qué recomienda hacer cuando el presidente no sabe algo?
3. El presidente «no debe preocuparse por brillar, sino por…»